Infiltrados: Despejando la cacofonía mediática del conflicto por el agua en Chihuahua (PARTE 1)

De una perspectiva frívola, acusatoria y sensacionalista debemos transitar a una perspectiva crítica y multidimensional, planteando ante todo, las preguntas incómodas que se terminaron por ignorar en el discurso público, principalmente ¿qué pasó con los infiltrados que tanto la Guardia Nacional como los agricultores reconocieron esa noche del martes y cuál ha sido su papel durante todo este conflicto?

Luego de las multitudinarias protestas en la Presa La Boquilla en el municipio de San Francisco de Conchos, estado de Chihuahua, este martes 9 de septiembre, la jornada terminó con una víctima mortal y otra gravemente herida, presuntamente agredidas por la Guardia Nacional cuando volvían de la protesta durante la noche.

Se trató de una pareja de agricultores, Yessica Silva y Jaime Torres, originarios del municipio de Lázaro Cárdenas, en la región centro-sur del estado de Chihuahua. Formaban parte de la caravana de productores agrícolas que partieron de Delicias hacia la Presa La Boquilla, donde cientos de agricultores y figuras políticas, como alcaldes y ex-gobernadores, confluyeron para rechazar la extracción de agua de las presas en Chihuahua para el pago del Tratado de Aguas Internacionales de 1944 entre Estados Unidos y México. Todos los años se extrae agua para abonar a este tratado, sin duda desigual, pero también con pocas posibilidades reales de renegociación. A pesar de que la extracción de agua de estas presas ha sido rutina en todos los sexenios desde 1944 y durante peores sequías que la actual, no fue sino hasta esta administración federal que se suscitaron protestas de está magnitud y naturaleza.

Lo que sabemos del incidente:

  • la Guardia Nacional trasladaba a 3 detenidos quienes fueron arrestados en Presa La Boquilla y en la Derivadora Andrew Weiss al portar granadas de gas lacrimógeno y un cargador para arma de fuego
  • la Guardia Nacional trasladaba a estos detenidos a Delicias cuando dieron persecución a un vehículo; no queda claro si este vehículo era el de la pareja agredida o una tercera tripulación
  • el productor nogalero Jaime Torres, acompañando por su esposa, Yessica Silva, dio persecución a una tripulación que identificaron como “infiltrados” y avisó a sus compañeros agricultores, quienes se dieron la tarea de desplegarse al lugar
  • tanto la GN como el agricultor seguían a estos “infiltrados” hasta entrar a Delicias
  • la Guardia Nacional fue atacada con disparos al entrar a Delicias y respondieron con sus propias armas, repeliendo la agresión
  • en el lugar quedó el vehículo de la pareja de agricultores; Yessica Silva perdió la vida, mientras Jaime Torres fue llevado grave a un hospital

Cabe destacar lo que ya se perdió en la cacofonía mediática: aún no se conoce quienes fueron los “infiltrados” que tanto la GN como los agricultores seguían, ni tampoco se conoce de quienes provinieron los disparos que mataron a Yessica e hirieron a Jaime.

Existe la posibilidad de que fueron alcanzados por el fuego cruzado entre los “infiltrados” y la GN, aunque los medios de comunicación locales y la jauría política regional se sincronizaron en un discurso de indignación fabricada y culpabilidad anticipada, estableciendo una narrativa casi impenetrable de la GN como agresores contra agricultores indefensos, sin mención de los “infiltrados” que tanto la GN reconoció en sus declaraciones, como lo hicieron los propios agricultores en sus mensajes de audio por Whatsapp:

  • “Había uninfiltrado, lo iban siguiendo. Parece que la Guardia Nacional balaceó a uno, a Jaime Torres. Aquí en Delicias […] por el caracol
  • “Parece que está uno balaceado y tienen detenida gente los de la Guardia

Audios de Whatsapp entre agricultores la noche de los sucesos

La sincronía en el concierto mediático para sentenciar a la GN y despertar sentimientos de rabia en la población, atizando la división y la discordia, se lee como el despliegue coordinado de una operación política-mediática. Detrás de esta operación: la cúpula panista regional (y aliados políticos), sus medios de comunicación afines, agitadores profesionales y grupos de interés.

Aquí hay que aclarar puntos importantes que se desdibujaron en el ruido mediático:

  • Los agricultores NO son enteramente independientes ni homogéneos y son mejor entendidos como un conglomerado heterogéneo y hasta contradictorio de grupos de intereses políticos, agro-económicos y personales
  • Conagua NO es un actor institucional apolítico ni carece de intereses propios. Desde sexenios pasados ha sufrido captura institucional (institutional capture, en el sentido de la ciencia política) que no ha logrado depurar con el cambio de gobierno. En su estructura está incrustada una quinta columna de políticos y burócratas de mediano y bajo nivel que operan contra la llamada 4T
  • Los grupos armados irregulares NO son ajenos al conflicto y tienen sus propios intereses territoriales, políticos y económicos dentro del conflicto por el agua. La salida de la Guardia Nacional de un territorio, propiciada por los reclamos “ciudadanos” de un movimiento social. beneficia a estos grupos y brinda legitimidad a esta salida.
  • Los políticos inmiscuidos en ambas partes del conflicto NO actúan en el interés general, ni se convirtieron en defensores del agua y de los campesinos de un día para otro
  • Este conflicto NO es nacional, sino transnacional. Estados Unidos tiene intereses propios en la extracción del agua para fines domésticos económicos, burocráticos y políticos; mientras Donald Trump tiene intereses electorales en satisfacer el cartel agricultor (Big Agro) en los estratégicos y contenciosos estados fronterizos
  • Finalmente, el conflicto por el agua NO se divide entre actores buenos y malos; es un conflicto complejo, multidimensional y principalmente político

Quien dice que no es un conflicto político miente por conveniencia o de plano carece de toda seriedad. Esta lucha es política y se libra en el plano político, mediático, y jurídico; en el espacio geográfico, infraestructural, estratégico y ahora, en el espectro de la violencia. Por esta razón, vale la pena analizar el conflicto desde el marco teórico de los Nuevos Movimiento Sociales de la Dra. Guadalupe Correa-Cabrera, que anticipa la infiltración y cooptación de movimientos sociales para perseguir intereses políticos y económicos:

La utilización de nuevas tecnologías, las redes sociales y las nuevas formas de cobertura de medios a través de plataformas digitales, transforman de forma drástica el desarrollo de la protesta y la movilización social. Es difícil identificar ahora los liderazgos y, en muchos de estos casos, no se sabe si la violencia viene de los protestantes o viene del Estados. No se puede entender este nuevo tipo de fenómenos sociales haciendo uso de las teorías de movimientos sociales existentes. Además, estos acontecimientos generan una respuesta por parte del Estado que parece no poder comprenderse si uno no ha leído la literatura castrense, incluidos los manuales de contrainsurgencia. El presente análisis no niega el gran descontento social como una condición necesaria (más no suficiente) para explicar las protestas masivas, los nuevos movimientos sociales y las acciones contrainsurgentes bajo una nueva geopolítica que alimenta la militarización, el escalamiento de la violencia y el conflicto social, el daño a la infraestructura estratégica y la generación del caos.

Dra. Guadalupe Correa-Cabrera. Los Movimientos Sociales de la Nueva Geopolítica.

En este contexto, es imprescindible indagar la participación de grupos irregulares de agitadores que infiltran protestas del movimiento, tanto para instigar enfrentamientos e instrumentalizarlos para lograr objetivos tácticos y estratégicos, así como para cooptar y redireccionar un movimiento social que cuenta con base social legítima.

En su rueda de prensa esta jueves, 10 de septiembre, el Gobernador Javier Corral advirtió: “El movimiento esta muy infiltrado de intereses radicales y de intereses violentos”. Una vez más, refrendó lo que ya han afirmado los propios agricultores desde un inicio.

Por su parte, el líder agricultor, presidente de la Asociación de Usuarios de Riego del Estado de Chihuahua, Salvador Alcántar también ha asegurado repetidamente que existen grupos de agitadores profesionales de procedencia desconocida que infiltran con frecuencia las manifestaciones de agricultores.

Estas aseveraciones están confirmadas: el pasado 29 de julio, durante las protestas violentas en Delicias, se confirmó la presencia de un grupo de agitadores profesionales que participaron en los desmanes y la quema de vehículos. ¿Quién los alojó en su base de operaciones de la colonia Revolución en Delicias después de infiltrar protestas en Ciudad de México y Guadalajara? ¿Quién los financió este pasado julio con órdenes de quemar oficinas de gobierno? ¿Quién pagó su traslado del centro del país? ¿Quién pagó sus fianzas al ser arrestados en Chihuahua?

Son preguntas que deben esclarecerse, y sobre todo, se debe preguntar, ¿qué papel continúan jugando estos grupos de choque y cuál fue su participación esa noche del martes 9 de septiembre?

Originally published at https://huizarflores.wordpress.com on September 10, 2020.

Investigative journalist and political consultant based in Northern Mexico and the US Southwest

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